
¡Más de 90,000 personas ya lo han probado!
Míralo con tus propios ojos
Un retenedor amarillo y con biofilm entra sucio. Cinco minutos después sale cristalino. Sin cepillar, sin frotar, sin esfuerzo.
Tecnología Pro Max Clean
Dentro de Novasmile hay un transductor ultrasónico que vibra a 40.000+ ciclos por segundo. Esas ondas atraviesan el agua del tanque de acero inoxidable y generan millones de microburbujas microscópicas. Al colapsar contra tu retenedor —un proceso llamado cavitación— crean diminutas ondas de choque que desprenden la placa y el biofilm de cada ranura y recoveco donde el cepillo jamás llega.
4 Sencillos pasos
Preguntas Frecuentes
¿Cada cuánto lo uso?
¿Cada cuánto lo uso?
Una vez al día es seguro y suficiente para mantenerlo fresco. Sigue enjuagándolo después de cada uso, como siempre.
¿Hace mucho ruido?
¿Hace mucho ruido?
No. Funciona en un nivel bajo y discreto; muchos usuarios dicen que apenas se nota que está encendido.
¿Sirve para mi aparato dental?
¿Sirve para mi aparato dental?
Sí. Novasmile está pensado para retenedores transparentes, alineadores tipo Invisalign, férulas de descarga (bruxismo), protectores nocturnos y dentaduras.
Las ondas de alta frecuencia levantan las bacterias y la suciedad de las ranuras que el cepillo no alcanza, en unos cinco minutos y sin frotar. Como no cepilla ni raspa, es seguro sobre el plástico fino de los alineadores.
Si tu aparato cabe en la base y queda cubierto por el agua, Novasmile lo limpia.
¿Es fácil de usar?
¿Es fácil de usar?
Es literalmente dejarlo trabajar por ti.
Tres pasos: llenas la base con agua templada (nunca caliente, para no deformar el aparato), colocas tu retenedor y pulsas el botón.
Rellenas el depósito con agua, sueltas tu aparato, pulsas el botón y cinco minutos después está limpio y fresco.
Se apaga solo al terminar, así que puedes irte a maquillarte o prepararte el café mientras tanto. Enjuagas, y listo.
¿Por qué no seguir cepillando y ya?
¿Por qué no seguir cepillando y ya?
Porque cepillar no resuelve el problema real.
El cepillado diario limpia la superficie, pero no llega a las ranuras y crestas internas microscópicas donde de verdad se acumula el biofilm.
Peor aún: frotar deja microrrayones en el plástico donde las bacterias se esconden mejor.
Un limpiador ultrasónico convierte esa limpieza profunda en algo sin esfuerzo para quien lleva retenedor a diario.
No es un gasto extra: es dejar de perder dinero en un método que solo esconde el problema.
¿Necesito comprar líquidos especiales?
¿Necesito comprar líquidos especiales?
No.
Para la limpieza diaria basta con agua limpia: el agua es lo que permite que la acción ultrasónica funcione sobre la superficie del aparato.
Si algún día quieres una limpieza aún más a fondo, puedes añadir una pastilla limpiadora, pero es totalmente opcional.
Ni suscripciones, ni recambios obligatorios, ni productos escondidos.